lunes, noviembre 14, 2005

_-9-_

simplemente no era un buen día
apesar del sol radiante que se asomaba por la ventana, su alma y su corazón lloraban, la vida le pesaba un poco más con cada bocanada de aire que inhalaba y que sólo soltaba entre tristes suspiros... la nostalgia de los buenos tiempos y la soledad invadian sus pensamientos, deseaba volver el tiempo atrás, vivir cada día en retroceso, porque sabía que había vivido bien y su final sería previsible en el vientre de su madre
también deseaba detener el tiempo en uno que otro momento... esa maldita sensación de no querer que los instantes mágicos de la vida acabaran la había invadido pocas veces, y quería volver a sentirla... esos sueños de niña, o los encantos de la adolescencia, incluso algunos de sus planes como adulta, todo eso que alguna vez le dibujó una sonrisa en el rostro...
pero ahora, solo podía morir, o encontrar un motivo que la hiciera sonreir de nuevo como en aquellos felices tiempos
entre las manos y de manera temblorosa tenia un cuchillo, que filoso, jugueteaba por su cuello o sus muñecas, dando destellos de las fatales intenciones que por momentos pasaban por su mente...
pensandolo bien, era un buen dia para morir... a nadie le interesaba su destino, no tenía un solo motivo que la atara a la vida; era tan fuerte que no dejaba escapar una sola lágrima, pero por dentro estaba absolutamente destrozada, no había un dolor físico que lograra superar sus amargos sentimientos, su cuerpo sentía los latigazos que la mente inflingia sobre su alma, esas ondanadas de recuerdos que vaciaban hiel amarga en su boca
solo veía una salida, aunque como siempre esperaba paciente...
nunca hubo nadie a su lado, hoy menos, ni siquiera sentia una presencia divina... estaba ella, su cuchillo y muchas otras maneras de acabar con el sufrimiento de su cuerpo, que la rodeaban por toda la habitación
conocía miles de maneras de acabar con su vida, inexplicablemente era un tema que siempre le había inquietado, desde su adolescencia leía y pensaba mucho en eso, pero jamás con la certeza de llegar a aplicar sus conocimientos...
el cuchillo seguía el contorno de su cuerpo, incluso excitandola al roce con sus pechos... pero aún no se decidía

1 comentario:

Filipogs dijo...

Siempre es así. Siempre que se quiere no se puede. El mundo acabó con nosotros pero aún nos queda la esperanza de poder con él y con todo el que se nos atraviese. Es una ventaja del orgullo que nos mantiene vivos.